Vida, callo y te entrego la palabra, callo y me abrazo a la almohada atento a un grito lastimero que hiere a la noche aterida cuando por las rendijas ya se asoma el alba
Y me aturde el estruendo con que el mañana me alcanza sin permitirme si quiera discernir los días, apresurado e impávido los abandono a la noche atestada de recuerdos que entumecen el alma
Callo mejor, vida, pues me has enseñado que eres amiga y familia, amor y esperanza, pero también eres dolorosa y traicionera, eres agua de río que fluye impetuosa, escurridiza y brava
Callo y me pregunto sin cuestionarte vida, porque mi mente exigua y mi testaruda alma no conciben, que llamándote Vida cada día nos abandones un poco y tu ultimo regalo sea una mortaja