martes, 9 de octubre de 2012
Iluso
Pobre iluso quien piensa que escribiendo del dolor se libra de su daga, como si escribiendo del amor alguien nos amara o como si escribiendo del hambre la muy cruel amainara... Pobre iluso, que siga escribiendo, que crea que escapa del etéreo lazo de la vida que ciñe sin lástima, que siga escribiendo y quede al menos un lóbrego rastro que recite que el dolor es al amor lo que a la vida es el alma
viernes, 5 de octubre de 2012
Inefable
No hay voz, ni grito, ni gemido, ni llanto en que quepa esta razón, no hay sonido y si lo hay es indecible, es la angustia más allá de la angustia, escuchar una voz sin son, el eco de la respiración, el cansancio del corazón, sentir su dolor, compadecerlo hasta el fin, un trago amargo de ardor, una brasa en el pecho, un clavo en la razón, una lágrima lenta y triste, más triste aun que el llanto, más penosa que el abandono, que la muerte, que el destierro, más triste que tu partida, ah no! más triste que eso no he vivido yo.
sábado, 29 de septiembre de 2012
Papá
No esperó a que terminara mayo, no vio como su mujer cumplió años el mes siguiente, ni como el invierno arrasó en septiembre con la ciudad que amó, ya nada más le interesó
No quizo esperar porque despuntaba el domingo y él odiaba los domingos, el silencio ensordecedor de la casa vacía se hacia aun mas lóbrego cuando el sábado agotaba su esplendor
Aquella noche se descubrió a sí mismo sentado en el anden de una vida alzada en piedra pero vuelta frágil como el cartón y no supo decir qué ni a quién esperaba, asi tomó la decisión
Decidió no esperar, ¿Para qué otro año?, decía, los caminos pierden sentido cuando ya no hay dirección, pensó. Se aburrió de esperar a nadie, se cansó de amar a la soledad, se hartó!
Una madrugada de mayo decidió partir, no dijo adiós, empacó su sonrisa de algodón y su alma de hierro, acarició al perro que lo acompañaba, sin reniegos apagó la luz y se marchó
No quizo esperar porque despuntaba el domingo y él odiaba los domingos, el silencio ensordecedor de la casa vacía se hacia aun mas lóbrego cuando el sábado agotaba su esplendor
Aquella noche se descubrió a sí mismo sentado en el anden de una vida alzada en piedra pero vuelta frágil como el cartón y no supo decir qué ni a quién esperaba, asi tomó la decisión
Decidió no esperar, ¿Para qué otro año?, decía, los caminos pierden sentido cuando ya no hay dirección, pensó. Se aburrió de esperar a nadie, se cansó de amar a la soledad, se hartó!
Una madrugada de mayo decidió partir, no dijo adiós, empacó su sonrisa de algodón y su alma de hierro, acarició al perro que lo acompañaba, sin reniegos apagó la luz y se marchó
lunes, 20 de agosto de 2012
Amor vuela
Una tarde de agosto el amor se puso dos alas y se echó a volar, voló alto y lejos como queriendo escapar, luego de un tiempo se sentó sobre una nube grande y lejana y desde ahi como un ángel sonrió escribiendo notas musicales echas de aire y de luz, de nostalgia y de paz y luego se echó en silencio a llorar
20 Ago 2012
viernes, 13 de abril de 2012
Quizá
Volvió la tarde vestida de ternura y ataviada de golondrinas para acompañarme a ver el día partir, entre nube y nube pregunta mi alma por la tuya, entre ceja y ceja me parte en dos la mente la misma pregunta
Muere la tarde, adornada de nubes rosa y abrazada por un volcán gigante que duerme a la distancia, se apaga, como la vida misma se apaga; y la noche que silente entra a mis espaldas susurra un sórdido: Quizá.
jueves, 26 de enero de 2012
Grito
Grito como la estrella lejana para hacerse oír, como si por pequeña y distante no alcanza su tańir, y grito más fuerte, como mil olas que repiten y repiten su venir y como el viento que aúlla doliente y cala sin fin
Asi yo, quien ausente y distante de ti te piensa, te busca, te llora, nombro tu nombre inombrable en un gemir, y lo escucha retumbar cual el eco en la caracola que engaña a quien sus mares internos no desea oír
Asi yo, quien ausente y distante de ti te piensa, te busca, te llora, nombro tu nombre inombrable en un gemir, y lo escucha retumbar cual el eco en la caracola que engaña a quien sus mares internos no desea oír
martes, 10 de enero de 2012
No title
Es un brote absurdo de esperanza recordarte, como si con pensarte regresaras, eres ahora sólo una imagen de sal y viento plasmada en el agua
Mas no se resignan mis ojos a verte como se ve la espuma en la cascada, no cree mi corazón tanto en tu ausencia como la fe que puso en tu mirada
Y sin embargo mi alma, mi corazón y yo, conscientes de tu efímera estancia nos miramos el uno al otro cual dolientes que dicen adiós al ser que ya enterrado aun se ama
Mas no se resignan mis ojos a verte como se ve la espuma en la cascada, no cree mi corazón tanto en tu ausencia como la fe que puso en tu mirada
Y sin embargo mi alma, mi corazón y yo, conscientes de tu efímera estancia nos miramos el uno al otro cual dolientes que dicen adiós al ser que ya enterrado aun se ama
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