Es un brote absurdo de esperanza recordarte, como si con pensarte regresaras, eres ahora sólo una imagen de sal y viento plasmada en el agua
Mas no se resignan mis ojos a verte como se ve la espuma en la cascada, no cree mi corazón tanto en tu ausencia como la fe que puso en tu mirada
Y sin embargo mi alma, mi corazón y yo, conscientes de tu efímera estancia nos miramos el uno al otro cual dolientes que dicen adiós al ser que ya enterrado aun se ama
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario