jueves, 8 de diciembre de 2011
Reciclaje
Despertaré un día y al abrir los ojos me encontraré en esa habitación antigua e inmensa y más grande aun que el firmamento, donde el triste sol que cada tarde peina las calles guarda los millones de "te amo" que el hombre deja tirados en el suelo, y viviré feliz sintiéndome amado por los "te amo" ajenos y extrañado por los "te extraño" de otros tiempos, abrazado por un río de lagrimas lloradas sin consuelo fruto de los "adiós sin remedio" y dedicaré soles eternos a entender como se almacena el adiós y como se le trata, y que hay que decirle al amor para que pese a tanto despecho sirva algún día para amar de nuevo.
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