martes, 31 de marzo de 2009
Antes de conocerte
Hoy cuando mi corazón desea ya haberte visto y mis labios no piensan mas que en besar los tuyos, hoy te escribo estas palabras, que sepas que ese latido extra que mi corazón suena no estaba ahí ayer, que sepas también que no temo decirte que sin saber precedentes y porqués sueño con verte un día, grabar tu imagen en mi pupila y si se puede tu piel en mi piel.
jueves, 26 de marzo de 2009
La Cigarra
Y así año con año, tras temporadas, festejos y partidas, gastaremos nuestras vidas, lejos el uno del otro, extrañando al amor, añorando la pasión. Nuestros corazones no volverán a juntarse, quizá ni siquiera vuelva a escuchar tu voz, a reflejarme en tu pupila, a sentir tu olor.
Yo no se si el tiempo cure esto, no se cuantas cigarras habrán de nacer y morir antes que muera mi amor. Ojalá y el viento de cada año barra poco a poco los vestigios de tu paso por mi anden, ojalá cada despedida, cada nueva ilusión sane mi herida, borre tu mirada de la mía y se lleve tu desdén.
miércoles, 11 de marzo de 2009
El muerto
Y es que estaba tan ocupado amándote, tan emocionado, que no quería ver el cadáver de tu amor que yacía a mi lado. No quería aceptar que sin importar cuanto te amara tu ya te habías marchado
Lo triste del caso no son todas las noches que dormí junto a un muerto, lo triste es haber percibido ese olor nauseabundo de tu desprecio, resignarme a tu ausencia, y que de no decidirme a pedirte que te marcharas seguiría amando a un muerto como un necio
Pero no te culpo, no es responsabilidad del muerto conocer su correcta ubicación y su actuar, por mi parte estas tres metros bajo tierra y solo queda desearte que descanses en paz o que, como a Lazaro, un milagro te devuelva el álito y si no es mucho pedir que te enseñe a amar
domingo, 8 de marzo de 2009
Deseo
Una página blanca deseo, donde empezar a escribir todo de nuevo, un espacio de cielo o arena o hierro donde inventarme la vida desde el inicio, donde no atruene tu eco
Locura profunda de enajenado ensueño, historias nubladas, tiempos ajenos, espacios vueltos a llenar en la mente y en el pecho, llantos en blanco y negro, eso deseo
Deseo asomarme un día tras la eterna línea horizontal, ahí donde duerme el sol cada noche y dejar en ese abismo de oscuridad todos los sueños que a tu lado alimenté
Deseo que ese mismo aire que una noche suspiré idealizando tu amor y llorando tu esquivez, se adueñe del pensamiento en que te exhalo de mi ser y te aleje de mi razón
Que seas aire, eso deseo, aire sin nombre, sin rostro ni voz. Espacio que llena un espacio, claro de luna que ilumina pero no alumbra, que seas poco más que la sombra de un dolor
Eso deseo....
jueves, 5 de marzo de 2009
No reniego
Y es que si la noche necesita del día, y la oscuridad de la luz para cumplir su sino y tener un fin, porque debería yo renegar del sufrimiento de no tenerte, de no poder amarte, de la distancia y la ingratitud, existen la luz y las tinieblas, tu ausencia, la mía, el principio y el fin.
Amar duele
Que amar duele. Que desde que sufrió la primera vez supo que eso no era humano, que es más que un dolor. Y tomando fuerte mi mano frente a aquel bar y observados por las estrellas, casi me imploraba amor y si sobraba tiempo algo de ilusión.
Que cómo se sigue la vida? "Que se sigue así, derecho", así mismo se respondió. Que todo continúa, que duele, pero que hay que ver para adelante solamente, pero que no le desea a nadie tal pasión.
Que amar duele. Trataban de explicarmelo aquella madrugada, arropado por un frío entumeciente y con mis ojos encharcados de recuerdos, de sueños frustrados y por cierto, de amor.
Que amar duele, por amor a Dios que nadie me lo repita, mejor que alguien se apiade y me saque de una vez por todas la daga que desde que te has marchado atraviesa mi corazón.
miércoles, 4 de marzo de 2009
Busco
Busco lo que la mirada del expectante desea encontrar en un mar plano, suave, infinito, lleno pero vacío a la vez, cuando un sol le corona y le baña de su sangre dorada hasta desfallecer.
Busco lo que el recién nacido en la tibieza de un regazo, en el pezón cálido de cuya descripción ni se entera, no sabe nombres ni parentelas, y sin pensar en el por qué, lo ansía, lo desea.
Busco lo que el ciego en su mirada perdida, en su noche eterna, en su sonrisa plena, en su lástima por el mundo, ya que el desdichado para bien o para pena logra ver en sus adentros lo que los demás no encontramos afuera.
Busco lo que nadie encierra, el ave perdida, el breve instante entre la noche y el día. La canción no cantada y por todos tarareada, la paz del que aun no nace o del que recién muere. Busco y el que busca encuentra.