miércoles, 13 de mayo de 2009

Todo se encendió

Alguien apretó el botón. Todo se encendió. Se encendió el día y su luz, el bullicio de la ciudad, la vida en los parques, también para algunos se encendió el dolor


No se quien apretó el botón pero al encender la vida también se encendió la ilusión del que ama, el rencor del que maldice, la nostalgia del que partió


Alguien encendió la sed de la flor por el agua, la chispa del que crea, también el deseo por marcharse del que no cree más en la vida, ni en el amor


Alguien encendió el filo de la montaña cuando tras ella brilla el sol, la luz de la luna debajo del agua, el calor del hielo que quema, el latido de tu corazón


Alguien encendió una luz tras la negra bóveda celestial y por los agujeros del tiempo esta se coló, adornando la noche que por primera vez mi mano te tocó


No se como ni cuando empezó todo, pero si se que nada es igual desde que en mi corazón se encendió tu voz

domingo, 10 de mayo de 2009

Primer día

La tarde llegó oxidada, con una luz traída de otro tiempo, quizá de otro espacio y cubrió el momento de un color indescifrable que confundió los sentimientos de todo aquel que alcanzó. Nadie supo si echar mano de las nostalgias, si seguir pensando en los buenos sueños o simplemente acabar la taza de café y dejarla fallecer

Un pájaro cantaba ahí en el árbol de al lado, mas por costumbre que por devoción, y la tarde que nos vino ya gastada y vivida, quien sabe cuantas veces, por cuantas almas y en que remotos lugares, pero al fin de cuentas llena de vida, poco a poco se disolvió, se mezcló con grises y marrones hasta que una oscuridad con olor a lluvia la cubrió

Así describiría la tarde de hoy, en la que acaba este día, el día en que cuando la luz del sol iluminó la tierra todo enmudeció. Las nuves detuvieron su andar errante, el mar cesó por un momento su perpetua voz, y el sol, el sol conspiró con miles de gotas de agua y dibujaron en el cielo un arco de colores, la sonrisa de Dios.

Este día es el primero que se despierta y sorprende abrazados en una misma cama a tu corazón y mi corazón.

viernes, 8 de mayo de 2009

La tumba de mi padre

La tarde que acompañé a mi padre a conocer su tumba estaba acuosa, triste, entre blanca y gris. "Vamos, hay que ir a pagar para tener donde caerse muerto", me dijo, refiriéndose a la factura del espacio que años antes compró en el camposanto de la ciudad

Noté en su rostro una rabia suave, una agonía lenta, cocinada despacio en las brazas del tiempo y sazonada con tantos sabores y sin sabores como pueden disfrutarse en una vida y pueden sufrirse en el amor. Así su rostro me dibujó la mirada de quienes amando estar vivos piensan a diario en ese certero devenir

Atravesamos la ciudad por la misma ruta que por más de cien años ha visto cruzar caravanas acompañando un féretro, muchos pesares y poca resignación. A lo lejos apareció el arco de entrada al camposanto pintado de un alegre fucsia y diluciones del mismo color, el cual daba la bienvenida a cualquier tipo de pasiones menos al dolor

Transeúntes que recién despidieron a un nuevo huésped ahogaban en un vaso de atol caliente su llanto y me recordaron el tan mencionado refrán -el muerto al hoyo y el vivo al pollo-. Mi padre se apeó, entró en una oficina mas digna de muertos que vivos, pagó y salió. "Vamos quiero que conozcas donde harán mi hoyo", dijo, sin ningún estupor

Así conocí la tumba de mi padre. Asi también me pregunté aquella tarde nublada y gris, cómo se afrontan los días cuando por ley de vida parece que el recorrido ya terminó, cuando la moneda esta más cargada hacia el lado de la muerte que del vivir. Cómo se alimentan los sueños, si es que se alimentan y si es que hay sueños en esa estación

¿Cómo se levanta uno cada día cuando ya todo se resolvió?, no hay acertijos, nada más que buscar ni amores que perseguir, simplemente lo que había que caminarse ya pasó. La riqueza ya no tiene sentido, los bienes son más carga que obsesión. Así al lado de la tumba de mi padre vi a la vida pasar apoyada en su bastón, a su lado iba la muerte con un pala en el hombro, platicando no se de que temas y caminando se perdieron en el panteón

jueves, 7 de mayo de 2009

Noches muertas

Es de tarde y la tarde implora tu canción. Se muere el día, se duerme la flor y la noche pinta todo de negro, también se oscurece mi corazón

Es de noche y la noche también urge tu canción, cantan el grillo y la lechuza pero no canto yo. Aves asustadas calientan el nido pero yo no encuentro tu calor

Luego la madrugada, con desvelo recoje lo que la noche dejó. Se apunta el alba, vuelve a todos su color, y yo iluso, espero con ansias tu retorno, tu amor

Hay mil formas de pintar el día pero a la noche la pinto yo, porque todas son iguales, todas carecen de alma, noches muertas, acompañadas de tu ausencia, pudriéndose en desamor