viernes, 8 de mayo de 2009

La tumba de mi padre

La tarde que acompañé a mi padre a conocer su tumba estaba acuosa, triste, entre blanca y gris. "Vamos, hay que ir a pagar para tener donde caerse muerto", me dijo, refiriéndose a la factura del espacio que años antes compró en el camposanto de la ciudad

Noté en su rostro una rabia suave, una agonía lenta, cocinada despacio en las brazas del tiempo y sazonada con tantos sabores y sin sabores como pueden disfrutarse en una vida y pueden sufrirse en el amor. Así su rostro me dibujó la mirada de quienes amando estar vivos piensan a diario en ese certero devenir

Atravesamos la ciudad por la misma ruta que por más de cien años ha visto cruzar caravanas acompañando un féretro, muchos pesares y poca resignación. A lo lejos apareció el arco de entrada al camposanto pintado de un alegre fucsia y diluciones del mismo color, el cual daba la bienvenida a cualquier tipo de pasiones menos al dolor

Transeúntes que recién despidieron a un nuevo huésped ahogaban en un vaso de atol caliente su llanto y me recordaron el tan mencionado refrán -el muerto al hoyo y el vivo al pollo-. Mi padre se apeó, entró en una oficina mas digna de muertos que vivos, pagó y salió. "Vamos quiero que conozcas donde harán mi hoyo", dijo, sin ningún estupor

Así conocí la tumba de mi padre. Asi también me pregunté aquella tarde nublada y gris, cómo se afrontan los días cuando por ley de vida parece que el recorrido ya terminó, cuando la moneda esta más cargada hacia el lado de la muerte que del vivir. Cómo se alimentan los sueños, si es que se alimentan y si es que hay sueños en esa estación

¿Cómo se levanta uno cada día cuando ya todo se resolvió?, no hay acertijos, nada más que buscar ni amores que perseguir, simplemente lo que había que caminarse ya pasó. La riqueza ya no tiene sentido, los bienes son más carga que obsesión. Así al lado de la tumba de mi padre vi a la vida pasar apoyada en su bastón, a su lado iba la muerte con un pala en el hombro, platicando no se de que temas y caminando se perdieron en el panteón

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