martes, 23 de febrero de 2010

Inconcluso

Aquí el viento ahulla azarado por la ausencia de tu voz. Aquí el espacio saturado de espacios solloza el sórdido puñal del silencio enclavado por un amor lapidado, por unos versos sin destino, por las ganas de amar seguidas por tres puntos suspensivos coronados con un signo de interrogación

Aquí, con el viento como compañero y tu último beso como mayor posesión, esperaré abrumado por el anhelo de tu presencia, deseando que la espada de tus labios hiera a esta fiera que no ruge ni muerde ni ataca ni habla ni ve, ni siente ni asusta pero que mata, lento, desde adentro y sin compasión

jueves, 18 de febrero de 2010

Un No-se-que

Tiene la noche tu nombre grabado en sus labios y el viento que la cobija olor a ti. Tiene un No-se-que la noche, que cada noche pienso en tus besos y sueño lentamente que me amas y que no puedes, ni quieres, vivir sin mi

Tiene nostalgias la noche, y va y se asoma de charco en charco buscando un espejo que la consuele, pues nace cada noche doliente y agonizante de amor, llena de rocío de lagrimas, iluminada por una sola estrella que se llama Tu

viernes, 12 de febrero de 2010

Nota de calor y dolor

Hoy no hay fragor de lluvia, ni de pasión; La noche esta quieta, pensante, el viento se sentó un rato en la muralla al otro lado del jardín, luego arrastró calladamente su cola, como un perro que queriendo jugar se marcha con decepción

Hoy las estrellas brillan en una sola luz, directas, sin titilar; Sin gastarse tanto estan ahi colgadas esperando a quien sabe quien que llegara quien sabe cuando, esperan pacientes como esperas tu, como espero yo

Hoy el calor reyna, su vara mágica toco todo y todo se congeló de calor, se aquietan las almas, los corazones laten sólo lo necesario, por mero hábito y las campanas tañen sordas, sin confusión

Hoy estas tú en tu cama, soñando sueños delirantes, abrazando un dolor que no era tuyo, lejos de la tierra, invadida de confusión, pero nuestras almas unidas por siempre disfrutan eternamente la tarde aquella bajo el guayabo y el arrayán, y tu mano baña mi cabello de frescura y paz