viernes, 12 de febrero de 2010

Nota de calor y dolor

Hoy no hay fragor de lluvia, ni de pasión; La noche esta quieta, pensante, el viento se sentó un rato en la muralla al otro lado del jardín, luego arrastró calladamente su cola, como un perro que queriendo jugar se marcha con decepción

Hoy las estrellas brillan en una sola luz, directas, sin titilar; Sin gastarse tanto estan ahi colgadas esperando a quien sabe quien que llegara quien sabe cuando, esperan pacientes como esperas tu, como espero yo

Hoy el calor reyna, su vara mágica toco todo y todo se congeló de calor, se aquietan las almas, los corazones laten sólo lo necesario, por mero hábito y las campanas tañen sordas, sin confusión

Hoy estas tú en tu cama, soñando sueños delirantes, abrazando un dolor que no era tuyo, lejos de la tierra, invadida de confusión, pero nuestras almas unidas por siempre disfrutan eternamente la tarde aquella bajo el guayabo y el arrayán, y tu mano baña mi cabello de frescura y paz

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