Hoy no hay fragor de lluvia, ni de pasión; La noche esta quieta, pensante, el viento se sentó un rato en la muralla al otro lado del jardín, luego arrastró calladamente su cola, como un perro que queriendo jugar se marcha con decepción
Hoy las estrellas brillan en una sola luz, directas, sin titilar; Sin gastarse tanto estan ahi colgadas esperando a quien sabe quien que llegara quien sabe cuando, esperan pacientes como esperas tu, como espero yo
Hoy el calor reyna, su vara mágica toco todo y todo se congeló de calor, se aquietan las almas, los corazones laten sólo lo necesario, por mero hábito y las campanas tañen sordas, sin confusión
Hoy estas tú en tu cama, soñando sueños delirantes, abrazando un dolor que no era tuyo, lejos de la tierra, invadida de confusión, pero nuestras almas unidas por siempre disfrutan eternamente la tarde aquella bajo el guayabo y el arrayán, y tu mano baña mi cabello de frescura y paz
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario