Grito como la estrella lejana para hacerse oír, como si por pequeña y distante no alcanza su tańir, y grito más fuerte, como mil olas que repiten y repiten su venir y como el viento que aúlla doliente y cala sin fin
Asi yo, quien ausente y distante de ti te piensa, te busca, te llora, nombro tu nombre inombrable en un gemir, y lo escucha retumbar cual el eco en la caracola que engaña a quien sus mares internos no desea oír
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario