viernes, 13 de abril de 2012

Quizá

Volvió la tarde vestida de ternura y ataviada de golondrinas para acompañarme a ver el día partir, entre nube y nube pregunta mi alma por la tuya, entre ceja y ceja me parte en dos la mente la misma pregunta


Muere la tarde, adornada de nubes rosa y abrazada por un volcán gigante que duerme a la distancia, se apaga, como la vida misma se apaga; y la noche que silente entra a mis espaldas susurra un sórdido: Quizá.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario