sábado, 25 de octubre de 2008

Confesión

A 70 millas por hora veo tu rostro en el parabrisas, oigo tu vos en la radio y pienso en ti como el refugio de mi vida, como el destino perfecto, como la estancia urgente donde el combustible de mi alma se vuelve a llenar.

Deseo verte, abrazarte, tenerte, hablarte al oído y decirte cuanto te he deseado, cuantas veces he cerrado mis ojos para volver a ver los tuyos, y es que si así puedo seguirlos viendo podria cerrarlos por siempre, puedo vivir durmiendo, cegarme a mi mismo, eso y más haría por volver a tus arrullos.

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