Que agónicas se vuelven las palabras buscando salir, frases que sueñan con existir con dejarse pronunciar por fin y dibujar en el eco la historia de un dolor disfrazado de amor, liberar finalmente al corazón, dejarlo otra vez liviano, soñador
Que infamia la cárcel de unos ojos, la maldición de una mirada. Que pesada la carga si empujando al futuro es inapelable arrastrar las nostalgias y que tu nombre no hiera más ni pensarte parezca un error
Parado acá esperando que mi futuro se encuentre con mi presente veo los segundos gastarse uno a uno sin remedio ni probable objeción, buscándole sazón a las horas que lentamente se queman en la hoguera de tu adiós
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario