Te veo entrar y salir a diario de mi alma rota llevandote los despojos de mi corazón
Me pregunto cuándo te cansaras de saquear mis sentimientos. Hasta cuando se saciara tu ego de beber mi sangre y morder mis tuétanos
Entras y sales cada noche como ladrón de felicidades y me dejas solo y con el corazón desnudo en este cuarto limpio donde una vez hubo rosas y amores
Sáciate, sacia tus egos y tus soledades. Llena tus pasiones con las mias y tus sueños de mis sueños. Quien sabe, quizá un día vengas y me los devuelvas al darte cuenta que se marchitan y es que su agua eran tus besos y tu saliva la savia de sus flores.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario